viernes, 19 de enero de 2007

ENTREVISTA A CHINASKI (PARTE I)


Cómo le gustaría ser?

Postmodernista, bohemio y cínico. Ah, y vegetariano. Juá! Creo que son cosas bonitas de ser. Y pienso que a la gente le deberían gustar las cosas bonitas. La lluvia es bonita. El mar no es bonito.

Por qué dice tantas estupideces en tan pocas líneas?

Quería parecerme a esos postmodernistas bohemios cínicos. La verdad, podría soportarlos, pero cuando empiezan a decir que son postmodernistas bohemios y cínicos…me dan ganas de… tocar un re menor, ¿me entiende?

Qué es lo que no le gustaría ser?

Pues un hipócrita, un borracho y un masón. Ah, y un vegetariano. Juá! Pienso que son cosas feas de ser. Deberían morir todos en la horca, y no ese pobre Saddam Hussein. Bueno ése también, por masón.

Y como todos esos judíos que has entrevistado antes.

Eres judío?

No, por?

Porqué si no eres judío no te puedes meter con ellos.

No me meto con ellos hombre, es como una expresión. Como “me cago en tus putas entrevistas”. No tengo nada a favor de las putas.

En contra dirá.

Tú eres judío?

Sí.

Uf!

Ya…

Y qué te gustaría ser?

Nazi.

Se me está yendo un poco de las manos la entrevista.

Era broma lo de nazi hombre. Y lo de judío también, no se piense.

Qué opina de las pelis de Woody Allen?

Oh! Me encantan! Tiene un humor muy inteligente y sabe como enviar ese humor al público. Sus películas son originales. Y hace que un guión que pueda parecer una paranoia confusa, se convierta en algo ameno y agradecido. Por qué lo pregunta? Le gusta a usted?

Hombre, me podría gustar, pero no. Ya estoy cansado de sus películas de listillo. Se cree que es el mejor haciendo movidas originales como dices tú. Ya estoy harto de las dobles personalidades, de los flashbacks y de purgatorios. Para eso me pongo una de Tarantino. Ese si que es bueno, juá! No sé cómo lo hace pero siempre la clava. Escenas como la primera de Reservoir Dogs, cuando están hablando de Madonna, hacen a uno replantearse muchas cosas.

Como qué cosas?

No sé, cosas. Cosas divertidas. Te dan ganas de echarte a reír. De beberte una cerveza, fumarte un cigarro y pensar “joder, ésto es la ostia!”.

El qué?

Joder, yo que sé. La escena supongo, y lo que ello significa.

Oye, y qué obsesión tiene con los vegetarianos?

No, nada…simplemente que no me gustaría serlo. Lo que ocurre es que me gustan mucho las salchichas, hamburguesas…y también las cocretas, canalones. No serás vegetariano tú?

Pues sí. Y a mí también me gustaban esas cosas. Pero ahora es pensar en ello y tener ganas de gomitar. Veo fotos de animales que les hinchan a comida hasta que se mueren, y así pueden vender más. Realmente es muy desagradable y muy penoso. No me siento superior a los otros animales. Si algo somos es inferior. Como decía mi amigo Federico, “Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos”.

Eso me suena que lo haya dicho mi amigo RudeBoy y no tu amigo Federico. Pero bueno, no te digo que no. Bueno sí, te digo que no. No te voy a enchufar el cuento de la cadena alimenticia, porqué tampoco me sirve, pero llega un momento que te da igual. Lo único que quieres es placer gastronómico instantáneo. No hay elección, es placer o sufrimiento inútil.

Pues yo disfruto comiendo ensalada, siempre que esté bien condimentada claro.

Cambiando de tercio sabes lo que oí el otro día que estaba en el Fnac, buscando un CD de rarezas de los Nikis, un tipo que le decía a un mongoloide de los encargados:

- Hola, ¿sabes cuándo sale el Final Fantasy número 11?

- Pues no está nada claro, eh? No está nada claro.

- No está nada claro ,no? Vale, vale.

A veces me quedo fascinado por lo frikis que llegan a ser ciertos sujetos. Lo bueno es que lo decían con toda normalidad.

Hombre, y qué pensaría ese mismo sujeto si le oye decir a usted a otro empleado que si ha salido el nuevo disco de rarezas de Los Nikis? Y no dudo que lo diría con toda normalidad. Creo que tendemos a frikear a la gente. Les decimos que son raros por el hecho de tener algunas costumbres que son diferentes a las nuestras. En el frikismo está la originalidad. Otra cosa es cuando se vuelve una enfermedad…

Sí, ahí es cuando realmente se vuelve interesante…juá!